Financiación 360 grados: cómo financiar tu empresa a lo largo de su ciclo de vida

Financiar una empresa nunca fue, es, ni será fácil. Pero en periodos como los actuales, tras 7 años de recesión, restricción del crédito (credit crunch) y efecto expulsión (crowding-out) por parte de las distintas Administración Públicas, conseguir financiación se ha transformado en algo heroico.

Quizás la única buena noticia para los emprendedores en este periodo es que al fin la inversión en nuevas empresas está ganando atractivo poco a poco. Esto es así principalmente por lo mal que lo han hecho diferentes actores del sector financiero en general (con quiebras alarmantes, inundación de derivados, etc.) y del sector bancario en particular (principalmente cajas de ahorro), además de por los tipos de interés de referencia actuales en mínimos históricos.

Como decimos, al fin parece que hay interés en los proyectos de emprendimiento, ya que son altamente motivantes y con potencial de revalorización, si bien su alto riesgo provoca aún muchos reparos y cualquier inversión se mira con lupa. No estamos claramente ni de lejos al nivel de otros países como EE.UU., Israel o Suecia, si bien viniendo de tan abajo el crecimiento en el número de start-ups y su desarrollo está siendo claramente espectacular.

Precisamente como no vivimos en EE.UU, Israel o Suecia, la creatividad a la hora de desarrollar nuestros negocios no debe sólo cubrir la parte “real” de la actividad, sino también la parte “financiera”. Según el estado de desarrollo de la start-up, tenemos que exprimir al máximo las posibilidades de financiación (tanto a nivel regional como nacional e internacional) y estar continuamente revisando nuestro “mix” de financiación para permitirnos alcanzar los objetivos de negocio marcados.

A continuación expongo brevemente una pequeña guía sobre lo que puede ser en mi opinión un correcto “mix de financiación” de acuerdo a la fase de crecimiento en la que se encuentre la empresa:

Fase inicial

La empresa se acaba de constituir y todavía no dispone de ventas relevantes. Está casi todo por hacer.

Fuentes de financiación privada

Consigue todos los fondos propios que puedas, dado que es importante disponer de caja y porque la cantidad de fondos propios afecta mucho a la capacidad de captar préstamos. Normalmente no digas a casi nadie que no, pero sí mantén en la medida de lo posible una mayoría en el capital social o alíate con socios de tu absoluta confianza.

Te va a costar mucho conseguir una prima de emisión considerable, salvo que lleves mucho tiempo madurando el proyecto y el mismo comience desde el minuto cero con ventas. Cuidado con la mayoría de aceleradoras/incubadoras, porque suelen imponer muchas condiciones a su inversión que debes valorar bien y con pleno conocimiento.

Fuentes de financiación públicas

Solicita un préstamo participativo para emprendedores a ENISA (acaba de abrirse laconvocatoria 2014) o un préstamo de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) como pueden ser Iberaval (en realidad la SGR avala un préstamo que te da una entidad bancaria). La principal ventaja de ENISA es que no exige avales de ningún tipo, mientras que las SGR exigen aval personal.

Estate muy atento a todas las convocatorias de ayudas públicas tanto a nivel local como regional y nacional, porque a lo largo del año suele haber convocatorias de ayudas para contratación, para inversiones, para e-commerce, para innovación, etc., etc..

Fase intermedia

En España esta fase se encuentra aproximadamente entre 200.000 Euros y 1.000.000 Euros de fondos propios. En otros países con más capital riesgo serían cifras superiores, pero es lo que hay. La empresa tiene ventas recurrentes y buenas perspectivas de crecimiento, normalmente aún sólo en España. Habitualmente la empresa estará aún en pérdidas (quemando caja o cash-burning). Ya se puede acceder a los principales Business Angels y fondos de capital riesgo (venture capital) del país.

Fuentes de financiación privada

Una vez más consigue todos los fondos propios que puedas, dado que como dijimos anteriormente es importante disponer de caja y porque la cantidad de fondos propios afecta mucho a la capacidad de captar préstamos. Verás que las rondas de financiación son complicadas de cerrar y te despistan mucho de tu negocio.

En esta fase es importante valorar a los socios no sólo por su aportación de financiación, sino también por las externalidades que aporten (conocimientos en la industria, tecnología, ventas, etc., etc.). Es muy importante que valores bien tu empresa, sin pasarte de ambición (no sueles tener un Facebook entre manos), pero sin tampoco menos valorarte (recuerda que la financiación con fondos propios siempre es la más cara en términos de rentabilidad).

Fuentes de financiación públicas

Una vez más puedes recurrir a alguna línea de ENISA o a un préstamo de una SGR. Ambas líneas podrían llegar teóricamente hasta 1.500.000 Euros. También puedes solicitar un ICO, que es muy parecido a los préstamos de SGR. No obstante, es posible que puedas acceder a otras posibilidades más ventajosas en términos de tipo de interés, carencia y otros aspectos.

Por ejemplo, si tu empresa es innovadora, entre otros a nivel nacional (hay otros organismos a nivel autonómico y europeo) está el Centro de Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI). Si tu empresa se quiere internacionalizar, a nivel nacional (hay otros organismos a nivel autonómico y europeo) están el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) o COFIDES.

En el actual contexto, las ayudas son cada vez menos en forma de subvención a fondo perdido y más en forma de préstamo. De ahí que sea cada vez más importante planificar y explotar bien las posibles deducciones fiscales y figuras como Patent Box.

Fase de consolidación

La empresa ya ha alcanzado un tamaño considerable (cerca de 50 trabajadores, millones de euros de facturación y unos fondos propios entre 2 y 5 millones de Euros). En principio está preparada para la internacionalización.

Fuentes de financiación privada

Sólo solicita los fondos necesarios para financiar tu plan de negocio ambicioso. Intenta acceder a capital riesgo internacional y/o valora la posibilidad de cotizar en algún mercado alternativo (no sólo existe el MAB español. A lo mejor te interesa más el AIM en Londres o incluso la bolsa de Toronto).

Fuentes de financiación públicas

Aparte de todo lo comentado, existen fondos muy interesantes a nivel europeo como pueden ser el Fondo Europeo de Inversiones (FEI) o la financiación a través de programas europeos como puede ser el Horizonte 2020 o Eurostars en el caso de I+D+i. También hay financiación muy interesante principalmente para inversiones en la mayoría de países/mercados interesantes.

Ya no debes pensar sólo, por tanto, en lo que las Administraciones Públicas españolas pueden hacer por ti, si no en las oportunidades que los Organismos Multilaterales o las Administraciones Públicas de cada país ofrecen a los inversores extranjeros o simplemente por abrir una filial en determinado territorio.

Por supuesto, un buen asesoramiento, como el prestado por el Programa CREA del Ayto. Valladolid, en cualquiera de las fases y decisiones puede ahorrarte muchos disgustos, mucho tiempo y mucho dinero.

Artículo publicado en Emprenderalia por Oliver von Schiller y adaptado por Roberto Sánchez para el Programa CREA del Ayto. Valladolid

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